Edema o retención de líquidos en las personas mayores

Centro de Dia El Enebral en Madrid

Uno de los síntomas más comunes en la retención de líquidos es la hinchazón o el aumento de volumen, sobre todo, en las extremidades inferiores. Aunque esta afección pueda presentarse a cualquier edad y sin importar el género, el edema es más común entre las mujeres que experimentan cambios hormonales intensos, como sucede en la menopausia.

Edema o retención de líquidos ¿Por qué se produce y cómo podemos aliviarla?

El síndrome de pies y/o piernas hinchadas o cansadas es fácil de identificar: hormigueo, sensación de pesadez, varices, cansancio…Y como decíamos anteriormente, una de las consecuencias más molestas y significativas, la hinchazón.

Hay ciertos factores que favorecen dicha retención y que son bastante frecuentes entre la población mayor.

  • El sedentarismo o la falta de actividad física.
  • No llevar una dieta sana, variada y equilibrada.
  • El sobrepeso, consecuencia de lo citado anteriormente.
  • Los problemas circulatorios o insuficiencia venosa.
  • El consumo frecuente de determinados medicamentos
  • El aumento de la presión arterial
edema o retencion de liquidos en personas mayores

Consejos prácticos para aliviar la retención de líquidos en la edad avanzada

Aunque no siempre es posible evitar el edema o la retención de líquidos, sí hay determinadas pautas que pueden aliviar y/o mejorar sus síntomas. Desde nuestro Centro de Día El Enebral, os dejamos algunos consejos para sobrellevar esta común afección, que además ahora se ve incrementada por las altas temperaturas.

  • Procurar reducir el consumo de sal en las comidas.
  • Hidratarse con frecuencia. Beber al menos dos litros de agua nos ayudará a eliminar toxinas y a reducir los líquidos que retengamos.
  • Una adecuada alimentación en la que evitemos fritos y rebozados, así como aquellos alimentos excesivamente grasos, conservas y precocinados.
  • Realizar actividad física moderada. Pasear, yoga, nadar…
  • Evitar estar sentado durante largos periodos.
  • Masajes o Automasajes ascendentes para favorecer la circulación sanguínea
  • Utilizar prendas holgadas, sobre todo en los tobillos.
  • Subir de forma ligera la parte inferior del colchón para descansar con las piernas más elevadas que el resto del cuerpo

No obstante,desde El Enebral recomendamos siempre, acudir a un profesional o especialista para que valore la situación específica de cada persona y pueda realizar un diagnóstico con precisión.